LABORATORIOS Y LOCALES DESTINADOS A ANIMALES DE LABORATORIO

Para los trabajos realizados en laboratorios en los que se manipulen agentes biológicos y en locales destinados a animales de laboratorio, deliberadamente contaminados o que se sospeche que son portadores de estos agentes, se deben aplicar los conceptos de Seguridad Biológica.

Este concepto agrupa los distintos métodos que hacen que la manipulación de dichos agentes resulte segura, tanto para las personas que directamente entran en contacto con ellos, como para las personas del entorno.

El propósito de la seguridad biológica seria esencialmente el de reducir la exposición de las personas profesionalmente expuestas, así como prevenir la salida hacia el exterior de agentes potencialmente peligrosos.
Para conseguir estos fines, se establecen dos niveles de protección:

– Un primer nivel, para la protección del personal y del medio interno del laboratorio que viene proporcionado por buenas técnicas de trabajo y el empleo de equipos de seguridad específicos. Dentro de este nivel de actuación la vacunación puede contribuir a reforzar el nivel de protección general.

 

 TÉCNICAS DE TRABAJO

El elemento más importante de la seguridad es el correcto cumplimiento de las prácticas normalizadas de trabajo dentro del propio laboratorio. Los trabajadores en contacto con agentes infecciosos o materiales infectados deben ser conscientes de los peligros potenciales que esto encierra, y han de recibir la formación adecuada en las prácticas requeridas para el manejo seguro de dichos materiales.

Cada laboratorio deberá desarrollar y adoptar un Manual de Normas de Seguridad Biológica, que contemple los riesgos que puedan surgir, así como especificar las prácticas y procedimientos designados para minimizar estos riesgos.

 

EQUIPOS DE SEGURIDAD (BARRERAS PRIMARIAS)

Constituidos fundamentalmente por los equipos de protección personal, como pueden ser guantes, cubre-zapatos, respiradores, gafas, entre otros, y las cabinas de seguridad.

Las cabinas de seguridad biológica son cámaras de trabajo, abiertas o cerradas, atravesadas por un flujo de aire y que disponen de filtros. Es el principal instrumento para proporcionar la contención de los aerosoles infecciosos que se originan en las operaciones realizadas en un laboratorio.

Existen tres tipos de cabinas:

– Cabinas de seguridad Clase l: poseen la parte frontal abierta y trabajan a presión negativa con respecto a la ambiental. El aire de salida de la misma es filtrado a través de un filtro HEPA. Destinadas al trabajo con agentes biológicos que entrañan un riesgo leve o moderado. No garantizan la protección del producto manipulado frente a los agentes biológicos generados por el operador.

– Cabinas de seguridad Clase ll: son cabinas con la parte frontal abierta, con una corriente de aire (flujo laminar), filtrado a través de un filtro HEPA que circula en sentido descendente, uniforme y unidireccional. Protege a los usuarios, a los materiales manipulados y al medio ambiente de riesgos biológicos leves o moderados.

– Cabinas de seguridad Clase lll: están herméticamente cerradas y el trabajo en ellas se hace a través de unos guantes de goma que ya llevan incorporados.
Poseen presión negativa, el suministro de aire al interior de la cabina se hace a través de un filtro HEPA y el aire de salida lo hace a través ‘de dos de estos filtros. Ofrece el grado máximo de protección al producto y al operador, ya que
cubre el riesgo al contacto. En consecuencia, son también recomendadas para productos químicos de alta toxicidad cuando se requieran garantías absolutas de que no exista contacto físico con ellos.

De forma general se recomienda utilizar una cabina de seguridad de Clase l para agentes biológicos de los grupos 1 y 2, de la Clase ll para los agentes biológicos de los grupos 1, 2 y 3 y de la Clase lll para los agentes biológicos de los grupos 3 y 4.

Las cabinas de seguridad deben estar ubicadas correctamente en el laboratorio para evitar corrientes de aire que alteren el flujo laminar, por ejemplo, lejos de ventanas, de acondicionadores de aire, de puertas… Deben ser controladas y mantenidas periódicamente para asegurar su correcto funcionamiento. Asimismo, los trabajadores que vayan a utilizarlas deberán ser instruidos en los procedimientos de trabajo adecuados que no alteren la laminalidad del flujo. Deberán ser limpiadas y desinfectadas periódicamente y los filtros HEPA sustituidos, cuando proceda, por personal técnico especializado.

 

DISEÑO DE LA INSTALACIÓN (BARRERAS SECUNDARIAS)

Son importantes en cuanto proporcionan también una barrera para el personal que trabaja en la institución pero que no lo hace dentro del laboratorio y para aquellas personas del entorno que puedan verse afectadas por un posible escape accidental de agentes infecciosos.

Según sea el grupo del agente biológico con que se trabaje, asi serán los niveles de contención exigidos, es decir, y en general, un agente biológico del grupo 2 será manipulado en un nivel de bioseguridad (en adelante NB) 2, un agente biológico del grupo 3 en un NB 3, etc. Los niveles de contención específicos vendrán determinados por las medidas de contención especificas, referidas a: equipos de seguridad, instalaciones y prácticas de laboratorio.

De esta forma existen tres modelos de laboratorio, según sus niveles de contención:

– Laboratorio básico,

– Laboratorio de seguridad,

– Laboratorio de alta seguridad.

 

 

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Ingeniero Industrial egresado en 2007, Viajero de corazón y trabajador de hobbie. Soy Instructor certificado de la Secretaria de Trabajo y Previsión Social. Mi frase, "Sin prisa pero sin pausa" y como viajero coincido en el hecho de "Viajar es la única cosa que puedes comprar, que te hace mas rico"